Caudillo Casual

Texto: Julian Ortiz

Ilustración: Alejandra Burbano

COROLARIO 1.

El mito empieza más o menos de la siguiente manera: -Por si deseas entonces, profanar nuevamente la tumba del Caudillo, deberás enfrentar la agonía de escuchar tus dientes romperse entre ellos -. En 1983 se escribiría un capitulo más del drama de los restos del reconocido Agustín Agualongo, para esta época sus despojos fueron llevados desde Popayán hasta la Capilla del Cristo de la Agonía de la Iglesia de San Juan en el Centro histórico de nuestro querido Pasto, allí permanecerían hasta 1987 cuando el grupo subversivo M-19 liderados por Antonio Navarro Wolf asaltaran el lugar y se llevaran los restos del Caudillo. Más tarde, en 1990, en un acto de conciliación (que a mi abuelo jamás terminó de convencer) el M-19 devolvería los restos de Agustín Agulongo que fueron finalmente depositados en la misma Capilla de la Iglesia de San Juan junto a Hernando de Cepeda y Ahumada, hermano de Teresa de Cepeda y Ahumada (Santa Teresa), quien sería regidor de Pasto en el siglo XVII.  Hasta aquí el contexto.

Los pastusos siempre nos hemos caracterizado por tener un fuerte arraigo cultural con nuestras tradiciones, festividades y creencias, de esta última característica, y para que esto funcione es necesario creer que creemos, así nacen los mitos en nuestra región, en las creencias de cuentos que no tienen otra intención que ser creídos. La Pata Sola, por ejemplo, nació cuando a los niños de Chapal querían regañarlos y hacerlos entrar rápido a sus casas; en el sector suroriental aparecía la Tetona, mito que no tuvo éxito pues era contado a adolecentes avivadamente hormonales (jamás se apareció para desgracia de algunos). El Mito de los seres infernales en la Iglesia de San Juan (según mi abuelo)  nace en la  idea de alejar a ladrones y merodeadores de los restos de Agustín Agualongo, es necesario recalcar que se piensa esto porque la historia coincide precisamente con aquellas fechas.  Por lo anterior, – si deseas entonces, profanar nuevamente la tumba del Caudillo, deberás enfrentar la agonía de escuchar tus dientes romperse entre ellos -, encontrarás en la entrada de la iglesia ríos de fuego ardientes que emergerán desde el techo y llegaran a las paredes para detener a los curiosos, si pasas esta primera prueba doce demonios detendrán tu paso, seis de cada lado, se desprenderán de las paredes y escupirán fuego por sus bocas, finalmente si aún sobrevives a estos ataques, dos leones de piedra con colmillos de fuego emergerán de la izquierda del templo para devorarte. Hasta aquí, la historia de mi abuelo, de la cual da fe, es la historia también, de cientos de pastusos que la sabemos verdadera.

COROLARIO 2.

Este mito tiene sentido en su lógica semiótica y arquitectónica. La historia que cuenta las travesías que alguien debe pasar para profanar nuevamente los restos del Caudillo, que adicionalmente constituye un acto enorme de creatividad, se fundamenta en elementos que existen actualmente en el templo, y que por fortuna,  podemos apreciar. El templo de San Juan Bautista, que es la construcción más antigua de la ciudad, y que data de la época colonial, tiene ya más de 330 años y pertenece a una categoría arquitectónica caracterizada por su gran ornamentación, por la cantidad de elementos religiosos y por el enorme simbolismo que se esconde en sus muros, techos y puertas. A la entrada de la nave central del templo se puede observar un finísimo trabajo de filigrana que nace en la zona superior de la iglesia y se riega hasta los muros laterales; en las tardes cuando entraban ráfagas solares por el ala este del templo se esparcía una luz roja por las tapias laterales causadas por el reflejo del oro de la filigrana que semejaban llamas de fuego vivo. Lastimosamente, hubo algunos robos de oro en la parte mural que impide ver la obra completa, sin embargo aún se alcanza a observar algo de filigrana en la parte alta del techo. (RÍOS DE FUEGO ARDIENTE).

En las paredes laterales del interior del templo, resaltan doce cabezas de demonios, seis a cada lado, de las cabezas de estos demonios cuelgan lámparas que iluminan los accesos laterales, hace algún tiempo estas lámparas eran en realidad mecheros encendidos en fuego; esta característica morfológica, es iconográfica en los presbiterios de diversas catedrales de la edad media y se constituyó en un emblema de la derrota de Dios sobre el diablo, el aspecto simbólico de estos bustos figura la humillación a la que es sometida el diablo al portar luz para adorar al altísimo. (DEMONIOS QUE ESCUPEN FUEGO).

En la nave lateral del templo, donde está ubicado el ingreso a la Capilla del Cristo de la Agonía, se encuentran dos leones gigantes de piedra con colmillos de bronce que fueron construidos como homenaje y remembranza de la relación de Agustin Agualongo con la ciudad. Adicionalmente, evocan junto a otros elementos allí presentes, el escudo de San Juan de Pasto, “Armas para la Cibdad de Sant Joan de Pasto, Provincia de Popayán”, este es el inicio de la real cedula que fue enviada por el Rey Felipe II y entregada por la princesa Juana de Austria a la ciudad para constituir el emblema heráldico municipal. (LEONES CON COLMILLOS DE FUEGO).

COROLARIO FINAL.

Es necesario conocerla, es necesario disfrutarla, si se levantara un día la pirámide de Maslow pastusa, seguro conocer, y reconocer, la iglesia de San Juan Bautista estaría en el tercer escalón. Es necesario regocijarse en su geometría, en sus colores y en su mezcla de estilos arquitectónicos, pues aunque es predominantemente colonial, en su interior se puede encontrar el estilo románico, renacentista, mudéjar y barroco. Existen cientos de elementos simbólicos e históricos que se pueden encontrar en sus paredes, entradas y salidas, agrego dos más: la puerta de la carrera veinticinco evoca el trabajo de artista renacentista Miguel Ángel, y el patrón geométrico del altar se lo puede ver repetido en las sillas de los curas en las misas concelebradas a lado y lado del templo.

Es necesario, por extensión, conocer todos nuestros templos, así conocemos parte de nuestra historia y nuestra identidad, reconstruiremos también diversos mitos que nos entretienen y enseñan, entre otros la historia del padre descabezado en la Iglesia de Santiago o la imagen del diablo en la Catedral. Es necesario pues, conocer las historias detrás de las historias, sino, pregúntenle a mi abuelo.

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