Iktan,el habitante de Ithia

Texto: María Alejandra Cardozo

Ilustración: Edison Ramos

Una idea es como un virus. Resistente. Altamente contagiosa. La más pequeña semilla de una idea puede crecer. Puede crecer para definirte o destruirte. La más pequeña idea como: “Tu mundo no es real”. Un simple y pequeño pensamiento que lo cambia todo.”

Tomado de: El origen, la película.

 

EL QUE CONCIBE Y TRAZA LAS FORMAS DE UNA CIUDAD PUEDE VER LA IMAGEN DE ALGO QUE ES FICTICIO PERO QUE NO TIENE LA CERTEZA SI ALGÚN DIA SERÁ REAL, Y TAL VEZ HAY PREGUNTAS QUE NADIE SE HACE COMO POR EJEMPLO, QUIÉN IMPLANTA ESAS IMÁGENES EN SU MENTE. PERO SON TAL VEZ  LAS RUINAS Y LOS ESCOMBROS LOS QUE MOTIVAN A LLENAR LOS VACÍOS Y A IMAGINAR ALGO NUEVO.

Hace un tiempo recuerdo que afuera estaba venteando y en ese momento sentí el impulso de prender la radio por la necesidad de escuchar una voz que me haga compañía, la transmisión no se escuchaba muy bien, intenté sintonizar y al parecer estaba ocurriendo una catástrofe, se mencionaba la caída de muchos edificios, algunos llevaban mucho tiempo de existencia, eran muy antiguos e imponentes, otros según contaba quien hacía la transmisión  eran recientes, caían uno por uno como resignados a que ése era su destino: no existir más, y en ese caos sonoro de repente hay silencio, la transmisión se ha interrumpido.

Ya han pasado mucho tiempo desde que recuerdo esos extraños sonidos y en este momento vuelven a mi memoria porque ahora escucho una nueva transmisión, parece que es de un lugar que en esas épocas era anónimo y que poco a poco ha forjado su nombre, es una ciudad donde se encuentran sonidos fascinantes, y es una agradable sorpresa escuchar una voz que suena emocionada:

Muy buenos días, estamos estableciendo comunicación desde la realidad con una ciudad que ha sido transformada por el ingenio y la creatividad,  para aquellos que alguna vez se preguntaron cuál será la ciudad que en un futuro nos espera… estamos transmitiendo desde Ithaia, una ciudad que hace muchos años se fue derrumbando y desmoronando pero que ahora es una ciudad nueva, más adelante sabrán un poco más de este lugar después de la siguiente pausa…

Luego se retoma la transmisión y la voz vuelve a hablar, es Iktan, el habitante de Ithaia quien fue testigo de unos sucesos que hicieron que la ciudad que él habitaba, nunca volviera a ser la misma, luego pronuncia las siguientes palabras:

y recuerden que una sola idea de la mente humana puede construir ciudades. Una idea puede transformar el mundo y reescribir las reglas.

Continúa hablando con tal emoción que produce alegría escuchar sus palabras,  está relatando algo que puede ver y que describe con fascinación, está hablando de la ciudad en la que vive, luego aparece una segunda voz; se trata de Italo la persona que ha imaginado la ciudad que ahora Iktan habita.

Los ciudadanos de Ithaia comenzaron a contactar y a comunicarse con otros lugares, ya que esa ciudad se encuentra amurallada por montañas, y encapsulada entre nubes, y en esas emisiones lograron establecer contacto con Italo, quien ha imaginado su ciudad, el que ha trazado sus calles, el que les ha regalado una historia para contar y de la cual enorgullecerse y quien ha dibujado todo tipo de edificios que nunca pensó alguien pudiera habitar,  desde ese momento no han parado de compartir la experiencia de vivir en una ciudad que siempre han soñado.

Escucho que Italo pregunta cómo se siente vivir en la ciudad que él ha concebido, Iktan  se toma su tiempo para responder y deja escuchar en el fondo un río de sonrisas que no paran de fluir, supongo que esta era la respuesta precisa que toda persona que alguna vez planificó una ciudad le hubiera gustado escuchar, Iktan describe que se encuentra cerca del parque de las burbujas, dice que es un lugar donde todos los días las personas se reúnen a conversar y que fue magnífica la idea de hacer un parque junto a un río, con muchos puentes y con lugares donde los niños pueden jugar y estar en contacto con la naturaleza por su cercanía a las montañas y agradece todas las plazoletas, caminos y senderos que son lugares que todos aprovechan para conocerse más, conversar, compartir y destinar tiempo a sus familias dedicándose simplemente a disfrutar su ciudad.

Iktan habla del edificio que más le gusta y desde el cual realiza su transmisión, se trata del centro para el desarrollo de la creatividad, es un edificio que ha permitido que los ciudadanos trazan su futuro porque han podido fortalecer sus capacidades y habilidades creativas y esto activó un cambio en la actitud de todos, ahora se sienten más capaces de participar, de imaginar y de trabajar por una ciudad más humana, creativa y con más posibilidades para realizar actividades que incluyan las necesidades de todos.

Escucho el relato de cómo se construyó  la plaza de las estrellas y cómo ésta se conecta con el sendero de los sueños, escucho cómo recuerda con mucha alegría el balcón de las risas, seguramente todos estos son lugares que no suelen escucharse en una ciudad pero permanecerán por mucho tiempo, porque sus ciudadanos aman tanto su ciudad que se sienten dispuestos a cuidarla.

Dentro de la conversación Italo pregunta  cómo era la vida antes de ver su ciudad transformarse; esa pregunta me hizo pensar de dónde vendrían estas personas a qué se dedicaban y cómo transcurrían sus vidas hasta que de repente las cosas cambiaron de manera impresionante, viendo su entorno transformarse por completo. Por lo que escucho, deduzco que Ithaia era una ciudad como cualquiera pero poco a poco sus habitantes empezaron a ver que las cosas se resquebrajaban, Iktan cuenta que empezó a ver pequeñas grietas en todos los pisos, escuchaba  un sonido como cuando todo tiembla y es así como los edificios de manera  inexplicable ya no lograban soportar la carga de las vidas pesadas de sus habitantes, sin sueños y haciendo las cosas siempre igual, no parecían seres humanos ya que no había lugar para las conversaciones profundas ni para expresar los sentimientos.

Intentaban de todas las maneras posibles reconstruir lo que se iba derrumbando pero era inevitable lo que estaba sucediendo, así que el temor empezó a embargarlos,  Iktan  nos hizo entender a todos los que lo estábamos escuchando que él había descubierto anticipadamente que algo bueno estaba por suceder, nadie le creía y muchos decidieron abandonar la ciudad al ver el riesgo que corrían de habitar una lugar que se deshacía.

Me pareció emocionante cómo el relator de esta historia contaba que veía primero líneas de color que descansaban sobre las superficies de los edificios, podía ver trazos sobre las calles y luego entendió que alguien dibujaba su ciudad, día a día comenzaban a crecer nuevos edificios, como hologramas, se levantaban luces de color que empezaban a tomar forma, todo esto fue tan espectacular que pensaban que era magia, luego la ciudad empezó a temblar y a rugir, un sonido que vibraba fuertemente y se transmitía a todas las cosas, descubrieron que a medida que todo se caía algo nuevo empezaba a surgir y todos los habitantes expectantes, confundidos primero empezaron a recorrer su nueva ciudad, y descubrieron que cada sitio era sorprendente.

Imagino la expresión de Italo, creo que disfruta escuchar la voz de Iktan y debió sentirse complacido al escuchar su relato, me siento tan inmersa en lo que puedo escuchar que creo que casi estoy por conversar con ellos, y me hubiera gustado preguntarle a Iktan si alguna vez imaginó algo de la ciudad nueva que ahora habita, al parecer y de forma inexplicable creo que Italo tiene la misma inquietud; por lo que Iktan responde que alguna vez pensó una ciudad diferente pero como estuvo tan inmerso en su vida y sus preocupaciones nunca dejó que su imaginación le hablara, pero ahora parece estar lleno de vida y expresa con orgullo que está dispuesto a imaginar una nueva ciudad, porque vivir en Ithaia ha sido una experiencia maravillosa y sus plazas, calles, parques y edificios han logrado despertar su creatividad hasta el punto de sentir el impulso de inventar nuevos espacios para construir.

Parece que el diálogo está por terminar e Italo se despide, entonces Iktan agradece por la nueva ciudad que ahora habita, su voz tiembla e imagino que una lágrima recorre sus mejillas por la alegría de una vida que es muy distinta a lo que en un tiempo acostumbró  y de repente, su tono de voz cambia  y le pregunta a Italo qué sintió al imaginar esa ciudad. Al parecer ésa fue una pregunta inesperada, se puede escuchar la respiración de Italo, quien con una voz suave y tranquila, casi en un murmullo le cuenta que sintió que valió la pena arriesgarse en imaginar una ciudad que nadie estaba dispuesto a construir y que había dejado de ser el mismo desde el momento en que supo que una ciudad realmente podía ser más humana, algo en su interior  le impulsaba a dibujar y a escribir sobre un lugar que no existe y a medida que lo fue haciendo, esta ciudad tomaba forma, casi sentía que alguien ponía imágenes muy definidas durante sus sueños y al despertar sentía que casi podía tocarla, tuvo miedo también, le asustaba perder su salud mental pero nunca hubiera podido concebir que en los momentos que casi sentía poder tocar esa ciudad imaginada, era el momento preciso en el que ya se estaba materializando.

Iktan pregunta  si está dispuesto a continuar imaginando la ciudad, Italo expresa muy convencido que no parará de seguir soñando nuevas ciudades que muy posiblemente tomen forma en otro lugar que él nunca conocerá y que probablemente la ciudad en la que Italo vive, se transforme sin que él se dé cuenta, al parecer intuye que su ciudad ya está cambiando y que hay mucho trabajo por hacer.

Apago  la radio y tengo la sensación de que estoy viviendo en una ciudad que imagino y no en la que realmente veo, y siento que Pasto se está resquebrajando al igual que Ithaia, no sólo tengo la esperanza de que una ciudad nueva vendrá, sino que son las ruinas y los escombros los que a muchos nos muevan a imaginar una ciudad nueva, sé que no veré a Pasto transformada de un día para otro como sucedió en Ithaia, pero sé que no debo esperar a que alguien trace el rumbo del lugar en el que quiero vivir y que sueño constantemente.

Sé que la ciudad es lo que vemos, las calles que recorremos, las conversaciones casuales, los encuentros amigables, las tardes agradables, y el suave murmullo de la lluvia, son los vientos serpenteantes y los colores que se difuminan entre nubes, la ciudad como un gran escenario desde el cual contemplar la vida, la que vamos construyendo y la que está emergiendo naturalmente, la ciudad es aquella en la que los murmullos de poesía ni siquiera en las noches se detienen y que se pueden ver suspendidos los suspiros de los sueños y es todo esto lo que debe motivarnos a pensar una ciudad donde tengan cabida la creatividad y la imaginación que son las que transforman ciudades

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *